Seidl sostiene que todos los aficionados y trabajadores de la Fórmula 1 quieren ver carreras con muchas luchas en pista y mucha igualdad durante todas las vueltas. Sin embargo, la competición queda desvirtuada cuando la diferencia entre equipos es demasiado alta, como ha sido en el caso de Mercedes en la era híbrida. Eso sí, el mismo Seidl deja claro que todos quieren y trabajan para tener el mejor coche.