Futbolistas como Cristiano Ronado o Karim Benzema sienten pasión por los superdeportivos y tienen varios en sus garajes, pero en ocasiones también son protagonistas de incidentes. El mismo Cristiano estrelló un Ferrari 599 Fiorano en un túnel de Manchester, en 2009. Eso cuesta mucho dinero a los seguros, pero también mantiene en vilo a los equipos, que temen que sus figuras se lastimen.