Los monoplazas de Sebastian Vettel y Charles Leclerc estarán pintados del mismo rojo con el que Ferrari debutó en el Gran Premio de Mónaco de 1950, según la delegación italiana del portal web estadounidense Motorsport.com.

Este cambio de 'look' llega en medio de una de las mayores crisis que Ferrari ha tenido que afrontar a lo largo de su historia. En el último Gran Premio, que se celebró en Italia, su casa, ambos pilotos tuvieron que abandonar por distintos motivos. Sebastian Vettel se quedó sin frenos y Leclerc sufrió un fuerte accidente, del que salió ileso.