La pista se convertirá en un enorme jardín colgante de 27.000 metros cuadrados de superficie. Albergará más de 27.000 plantas, incluido medio centenar de olivares. Fiat ya ha anunciado que estará abierto al público, de modo que los habitantes de Turín y los turistas más curiosos podrán recorrer el trazado del antiguo circuito, que lucirá un aspecto mimetizado con el momento de transición ecológica que vive la industria.