La estructura británica estaba en una situación delicada antes de la irrupción de la covid-19, pero ésta ha sido un duro golpe difícil de encajar. Durante este año, los de Woking han recibido varias inyecciones por parte de los accionistas e incluso el Banco Nacional de Baréin les concedió un préstamo de 150 millones de libras –162,7 millones de euros al cambio actual–.