Fue uno de los episodios más polémicos de la historia de la Fórmula 1. Fernando Alonso superaba en victorias a Michael Schumacher cuando los dos llegaban a Mónaco, séptimo Gran Premio de la temporada.

Schumacher se hizo con la Pole provisional y al volver a salir a la pista, decidió simular un error de pilotaje que le hiciera quedarse parado en La Rascasse para que Dirección de Carrera sacara una bandera amarilla que impidiera a su rival, Alonso, quitarle la Pole.