Pero ese acercamiento a los SUV no ocurre solamente desde el espectro más prestacional de la automoción, porque también llega a las marcas genuinamente urbanas. Y uno de los casos más paradigmáticos es el de Smart, que recientemente ha dado luz verde al desarrollo de un vehículo de estas características.

Los Smart son tradicionalmente coches pequeños y ágiles, ideales para circular por el tráfico urbano y aparcar sin dificultades en los espacios más diminutos. Pero los directivos de la marca aseguran ahora que necesitan evolucionar la empresa en una nueva dirección.