Desde la marcha de Daniel Ricciardo a finales de 2018, Red Bull ha sido incapaz de encontrar un piloto a la altura de Max Verstappen. El de Países Bajos ha estado en estos últimos dos años luchando él solo contra sus rivales y el hecho de no tener un segundo piloto al nivel, ha condicionado sus carreras, como en el GP del pasado domingo en Imola.