Magnussen se encaró con Hülkenberg ante las televisiones tras la carrera del GP de Hungría de 2017. El alemán le llamó "el piloto más antideportivo que había visto nunca" tras un incidente en pista y Kevin le contestó con la famosa frase 'chúpame las pelotas, cariño'.

A Kevin le sorprende que a día de hoy se recuerde más eso que cualquiera de sus logros en F1. Además, sostiene que no le gusta en absoluto que su nombre quede en la memoria de los aficionados por comentarios de ese estilo.