Toyota y la Universidad de Stanford han creado un Supra capaz de hacer drift él solito... y es por una buena causa

El Toyota Supra siempre ha sido un coche ideal para el drift, o al menos tiene esa fama. Lo era en sus muchas generaciones anteriores y el último Toyota Supra "A90" no es ninguna excepción. Con casi 400 CV, no tiene problemas para que el eje trasero se vaya de lado, pero en este caso, lo hace por una buena causa.

El Toyota Research Institute se asoció con la Universidad de Stanford para desarrollar tecnología de conducción autónoma que ayude a prevenir accidentes. La idea del Toyota Research Institute es muy sencilla al mismo tiempo que difícil de implementar:

Qué pasaría si cada conductor que se enfrentase a un problema en la carretera tuviera los reflejos instintivos de un piloto profesional y la capacidad de hacer predicciones con la velocidad de cálculo de un superordenador.

Este Toyota Supra ayuda a buscar una respuesta.

Si bien crear un coche autónomo capaz de hacer drift, es decir de mantener el coche derrapando al mismo tiempo que se le dirige y controla, por diversión suena interesante, el objetivo es en realidad mejorar nuestras seguridad.

La destreza de un piloto con la reactividad de un superordenador

Combinando la destreza de un piloto con la rapidez de cálculo de un superordenador, los sistemas de ayudas a la conducción ADAS mejorarían las respuesta del coche y se podrían evitar accidentes de tráfico. Este ejercicio de drift es para que todo el proceso sea un poco más emocionante y fácil de imaginar.

“Desde 2008, nuestro laboratorio se ha inspirado en los pilotos de carreras para diseñar los algoritmos que permiten que los coches autónomos puedan enfrentarse a las situaciones más difíciles”, explica el profesor Chris Gerdes del 'Dynamic Design Laboratory' de la Universidad de Stanford. "A través de esta investigación, tenemos la oportunidad de que estas ideas estén mucho más cerca de salvar vidas en carretera".

Toyota y Stanford tienen la colaboración de la propia Toyota Racing Development (TRD). También tienen la ayuda del 'Dynamics Control Team' de Toyota (los ingenieros especializados en chasis y comportamiento dinámico de Toyota), para aplicar todo lo que se aprenda con este ejercicio a futuros modelos de Toyota.

Juntos, no solo planean destruir muchos neumáticos en el proceso, sino también obtener valiosos datos y conocimientos que salven vidas.

No es la primera vez que la Universidad de Stanford desarrolla un coche autónomo para derrapar. En 2019, fue un De Lorean el que se marcaba una sesión de drift y de gymkhana de forma autónoma. Este año, han escogido el actual Toyota Supra.

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Toyota y la Universidad de Stanford han creado un Supra capaz de hacer drift él solito... y es por una buena causa

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por
Daniel Murias

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