Ares ha atendido la petición de un particular que quería transformar su Tesla Model S en un convertible de dos puertas. El resultado es cuanto menos espectacular, como era de esperar por el ‘savoir-faire’ de esta empresa, especializada en proyectos personalizados.

No ha sido el proyecto más simple: los ingenieros de Ares han cortado el techo y los pilares B, han retirado las puertas traseras y han modificado las delanteras para que ahora sean más largas.