El jefe de Mercedes es consciente de que sus opciones eran nulas, ya que no tiene duda alguna de que los de Maranello habrían intervenido. Pese a ello, entiende la postura de los italianos.

"Al final no habría llegado a ninguna parte porque Ferrari no lo habría aceptado. Lo sé y está bien. Ellos tienen ese derecho y si lo tienes es muy fácil vetar un nombramiento. Lo respeto absolutamente. Probablemente, yo habría pensado lo mismo que ellos", ha afirmado en declaraciones al podcast 'F1 Nation'.